Una fuente de luz puede tener muchos colores mezclados en diferentes cantidades (intensidades). Un arcoiris, o un prisma transparente, deflecta cada fotón según su frecuencia en un ángulo ligeramente diferente. Eso nos permite ver cada componente de la luz inicial por separado. Un gráfico de la intensidad de cada color deflactado por un prisma que muestre la cantidad de cada color es el espectro de frecuencia de la luz o espectro luminoso.

Cuando todas las frecuencias visibles están presentes por igual, el efecto es el "color" blanco, y el espectro de frecuencias es uniforme, lo que se representa por una línea plana. De hecho cualquier espectro de frecuencia que consista en una línea plana se llama
blanco de ahí que hablemos no solo de "color blanco" sino también de "ruido blanco".
De manera similar, una
fuente de ondas sonoras puede ser una superposición de frecuencias diferentes. Cuando escuchamos una onda sonora con una sola frecuencia predominante escuchamos una nota. Pero en cambio un silbido cualquiera o un golpe repentino que estimule todos los receptores, diremos que contiene frecuencias dentro de todo el rango audible.
Muchas cosas en nuestro entorno que calificamos como
ruido frecuentemente contienen frecuencias de todo el rango audible. Así cuando un espectro de frecuencia de un sonido, o
espectro sonoro, viene dado por una línea plana, decimos que el sonido asociado es
ruido blanco.


El espectro de frecuencia de un fenómeno ondulatorio (sonoro, luminoso o electromagnético) de superposición de ondas de varias frecuencias, es una medida de la distribución de amplitudes de cada frecuencia.

