miércoles, 4 de noviembre de 2009

Timbre de un instrumento y timbre de un sonido


La forma anteriormente expuesta de caracterizar un timbre por sus armónicos o por su espectro, no es muy realista por su excesiva simplicidad. Veamos esta definición de timbre, que podemos encontrar en textos de teoría musical:

Timbre es aquella propiedad del sonido de un instrumento musical, que nos permite distinguirlo del sonido de otros instrumentos aunque coincidan en su frecuencia, fuerza y duración.

(Lo mismo se puede aplicar a cualquier sonido).

Analizando un sonido en profundidad, descubriremos que su espectro (y su contenido en armónicos) varían continuamente en el tiempo. Es decir: no es igual al comienzo que al final, y tampoco en su parte media. Por tanto el concepto de timbre ha de expresarse de alguna forma que haga justicia a su carácter dinámico.

Si el timbre de una nota musical evoluciona con el tiempo, también es cierto que una nota suena distinta según se toque con mayor o menor fuerza. Además las distintas notas de un instrumento, tienen distinto timbre. Distintos instrumentos (de igual o distintas marca y modelo) suenan también de forma diferente. Así podríamos seguir hasta el infinito. ¿Cómo vamos a identificar un instrumento por su timbre, dadas las grandes diferencias que existen de un sonido al siguiente?

Nuestro cerebro parece solucionar el problema de forma muy inteligente, integrando todas las propiedades comunes a los sonidos de todas las notas de todos los instrumentos parecidos, tocadas con todas las intensidades posibles, de forma que quedan agrupadas en grandes conjuntos de timbres que asociamos con un instrumento musical.

Por esta razón el timbre viene determinado por la forma de onda y por algo más, necesariamente.